Con altas expectativas se estrenó "Secretos en el Jardín" la quinta teleserie nocturna de Canal 13, pero los resultados han quedado al debe y las responsabilidades de esto son compartidas.
El anuncio de una teleserie de época que recreaba el caso policial de los sicópatas de Viña del Mar sonó interesante, aunque pese al backline que dice "El misterio de los sicópatas de Viña" parte de la producción insistió en que esto era uno de los tantos referentes que se habían tomado como inspiración, raro, porque la teleserie recrea los crímenes ocurridos en la vida real de este hecho noticioso, aunque con una alta cuota de ficción como corresponde al género.
El guión tiene un ritmo más pausado de lo que se acostumbra últimamente, no es mala la propuesta, pero al tratarse de una trama policial, en verdad esperábamos más acción, quizás luego se incremente pero este puntapié inicial quedó al debe, a mi parecer uno de los grandes problemas es el ambicioso guión que quiere mostrar mucho, la trama policial, la recreación de época, lo anecdótico de los 80's, las historias amorosas y la sordidez de los personajes carecen de un cautivante equilibrio, pese a la gran experiencia de los líderes del grupo de guionistas compuestos por Nona Fernández, Marcelo Leonart, Ximena Carrera, Simón Soto y Aneke Munnita, parece que la trama principal a veces se les pierde.
Marichi Palacios hizo un gran trabajo en la dirección de arte, la fotografía a cargo de Eduardo Alister es maravillosa. La musicalización de Egon Steger, Iván Guajardo y Claudio Hermosilla es acertada, llegando a destacar en muchas secuencias y el trabajo de montaje de Cristobal Díaz está logrado, aunque a veces dilata ciertas acciones, extendiéndose en la belleza de los insert de la ciudad viñamarina.
El elenco está impecable, destaco a Cristián Campos, quien en su teleserie número treinta ha logrado actuaciones sorprendentes, el lado oscuro le sienta bien, le siguen Blanca Lewín, Francisco Pérez Bannen, Roberto Farías, Antonia Zegers, Néstor Cantillana, Camila Hirane, Claudio Arredondo, Nestor Cantillana, Cristobal Tapia Montt, Catalina González y Alejandro Goic, este último con momentos de gran interpretación y no me cabe duda alguna que nos podría sorprender con una de sus grandes escenas.
Lo más lamentable de esta producción es el trato que tuvo del área de programación, presentándola como un producto de segunda franja, con cambios de horario y de día que el espectador no está dispuesto a soportar, no cuidaron la teleserie que bien tratada podría haber brillado, incluso su lanzamiento fue discreto y casi improvisado, aunque se agradece que no caigan en eternos resúmenes del capítulo anterior.
Una teleserie de belleza audiovisual, con un ritmo discutible y un engolosinamiento por lo anecdótico de la época que le resta tensión al caso policial.
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