¿Qué le harías si un hombre abusa de tus hijos? "Se lo corto" "Lo castro"... Estas son las respuestas que más de alguna vez hemos escuchado y fue este el castigo que recibió anoche el pedófilo "Carlitos", un castigo popular en el epílogo de
"El Laberinto de Alicia"Un final de antología, atípico pero ad hoc con la historia, la cual desde un comienzo dió indicios de que esta no era una teleserie común y corriente, sino que de gran contenido, crudeza y toques de realidad que muchos no querían ver, una teleserie que se la jugó con una temática arriesgada como fue la pedofilia, la cual fue muy bien tratada, de manera sutil, elegante y que dejó mucha enseñanza sobre el tema, mérito de Nona Fernández, quien junto a Josefina Fernández, Larissa Contreras, Arnaldo Madrid y Ximena Carrera escribieron esta teleserie, se notó preocupación en informarse del tema, para así mostrar de manera atractiva y veráz los pelígros que todos corremos; Lo que si podría criticar, es la poca o nula diferenciación de personalidad que hubo entre los roles adultos y jóvenes, quienes actuaban de manera similar a pesar de la diferencia de edad.
Personajes sicológicamente muy bien trabajados, un elenco de lujo, escenarios creíbles y momentos de tensión logrados a la perfección. Lo malo fue que se nos hizo eterna, parecía un laberinto sin salida, esto debido a que daban muy poco rato de teleserie y tuvo la mala suerte de ser interrumpida en dos ocasiones, la Copa América y el luto del canal ante la tragedia de Juan Fernández.
Un tema tan fuerte y delicado como el abuso infantil necesitaba de interpretaciones cuidadas y de estas hubo de sobra, las buenas actuaciones fueron uno de los fuertes de la producción, todo el elenco estuvo a la altura, incluso los niños, los que usualmente suelen ser planos, pero aquí lograron entregar el estado necesario de sus personajes y ese es un gran logro de la producción.
Alicia Molinari es uno de los protagónicos más erráticos de la historia de las teleseries, no por culpa de Sigrid Alegría aclaro, ya que ella interpretó muy bien su rol, sino por la manera de actuar del personaje, partió segura, llena de matices, pero en el transcurso de la teleserie se fue perdiendo, no tuvo la importancia que debió tener, a pesar que la producción llevaba su nombre, muchas veces pasó a formar parte del grupo de los secundarios, fue un rol débil, quizás haya sido por el ocultado embarazo de la actríz que le restaron escenas, pero eso no justifica que no haya evolucionado, nunca la vimos cien por ciento enamorada, su alta capacidad para descubrir pedófilos presentada en un comienzo nunca fue tal y su obsesión por encontrar al culpable se fue opacando de a poco.
Gloria Münchmayer nos entregó una gran actuación, recordada es la
escena de culto cuando
Miss Hellen descubrió la identidad del pedófilo, se entregó de lleno al personaje y a las emociones del momento con gran maestría;
Marcelo Alonso interpretó a un gran villano,
Esteban Donoso era odiable facilmente, con una sicología muy bien delineada, una actuación real, lejana a la maqueta que pudo haber formado, comunicando con su gestualidad y mostrándonos una exquisita versatilidad; Da gusto ver a
Francisco Reyes alejado de los roles de galán en el que estuvo encasillado mucho tiempo, ahora se ve más relajado, más real, con
Manuel Inostroza, el agresivo policía, se volvió a lucir, humanizó al personaje, haciendolo de carne y hueso, con virtudes y defectos, odiable y querible;
Bastián Bodenhöfer es un clásico de nuestras teleseries, pero hubo un periodo en que lo perdimos, cayó en una caricaturización de sus personajes, pero ya encontró el rumbo y nos entregó un
Baltazar Andrade creíble en sus preocupaciones, sufrimientos, sentimientos y profesión, haciéndonos partícipes de sus malos ratos.
Mauricio Pésutic supo darle peso y realismo al semi irreal rol de
Vladimir Navarenko, demostrando su talento y despliegue actoral una vez más.
El team joven de la teleserie sorprendió, Felipe Álvarez (Máx), Simón Pésutic (Santiago) y Maite Orsini (Dolores) cumplieron muy bien su labor, lamentable es que no hayan tenido más historia o que las que tenían como el consumo de droga y el abandono familiar no fue desarrollado en mayor profundidad. Ni historia romántica tuvieron. Esperamos verlos en otra producción.
Pero lejos la que se robó la teleserie fue Amparo Noguera, maestra, ídola, seca, entre muchas ovaciones fue catalogada en las redes sociales, fue quien desplegó un gran talento al interpretar a la impulsiva abogada Sofía Donoso, la vimos como antagonista al no querer enfrentar los hechos, como víctima cuando nos puso los pelos de punta al enterarse del abuso de su hija, como villana cuando encontraba culpables, incluido su marido y como heroína cuando hizo justicia con sus propias manos al descubrir que su hermano era el abusador, pasó por varios estados y en todos ellos destacó, su talento es sabido, pero aquí fue demostrado y destacado, una interpretación soberbia, un regalo audiovisual y de emociones.
Una teleserie a la cual le faltó romanticismo, pero que se atrevió con un tema delicado, que puso a las teleseries en un gran pedestal y justificó como ninguna otra, el actual horario nocturno de las producciones.
¿QUÉ TE PARECE?