domingo, 1 de diciembre de 2013

"LOS 80" MÁS REALES QUE NUNCA

El actual ciclo de "Los 80" no ha pasado desapercibido y eso es bueno, ya que en su sexta temporada podrían haber caído en el aletargamiento creativo, más aún si consideramos que se trata de una serie con exitoso historial y el verla podría ser algo innato, contrario a ello, la serie sigue encantando y sorprendiendo.

  La serie de Canal 13 y Wood Producciones volvió al encanto que para muchos había perdido en la temporada anterior, recuperó el lado anecdótico y nostálgico, además de hacerla más real, con personajes más humanos aún, si bien siempre han trabajado desde los sentimientos, esta vez dio un paso mayor; El ver a los Herrera imperfectos nos deja claro que no son la familia Ingalls, sino que son seres comunes y corrientes que se equivocan y los cuestionamos, aunque Juan se nos caiga del pedestal de la perfección, queremos ver como se levanta.

  La dirección a cargo esta vez por Rodrigo Bazaes continúa con el sello intimo de la serie, entregándonos pequeños regalos audiovisuales en algunas secuencias, el guión de Rodrigo Cuevas escrito junto a Nicolás Wellmann y Pablo Toro sigue corriendo riesgos, aumentando aún más los conflictos, esta vez poniendo a los Herrera en situaciones extremas y verosímiles con dramas internos, ya no hay un CNI ni un socio molestoso, sino que la fuerza antagónica se genera en el hogar, pese a que al parecer los hijos están encontrando el equilibrio en sus vidas, el matrimonio está tambaleando cual castillo de naipes con la insatisfacción laboral de Juan, quien a sus ojos ha perdido terreno ante su esposa como cabeza de hogar, insertando temas como la relación matrimonial, el machismo, la exploración de la sexualidad, la liberación femenina, la violencia, la falta de oportunidades, la paternidad, la separación, entre otras temáticas que nos identifican y que no son exclusivas de la época de la Free y las citronetas, sino que son tan actuales que nos da que pensar en nuestra mínima evolución.

  Uno de los puntos débiles es que ya no hay muchos momentos de descanso, el lado lúdico que entregan Don Genaro y Petita ha disminuido, centrando todo en el lado amargo del protagonista, su trabajo y relación marital, en las nuevas experiencias de sus hijos y en la separación de Nancy y Exequiel, en donde también se indica al hombre como culpable.

  El elenco está increíble, Daniel Muñoz y Tamara Acosta vuelven a sorprender y eso ya es meritorio para los premiados interpretes del matrimonio Herrera López.

  Una serie que retomó el rumbo de matizar lo anecdótico y nostálgico de la época con lo real e identificable de sus historias.

¿QUÉ TE PARECE?

5 comentarios :

  1. Lo mismo de siempre es una porqueria

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lejos de ser siempre lo de siempre creo que esta temporada es más cercana, yo nunca participé de la política ni estuve cerca de la CNI entonces veía esta historia como espectador en sus historias centrales, ahora hay vivencias que comparto.

      Eliminar
  2. Concuerdo con el comentario, creo que esta vez los guionista se arriesgaron más y me gusta el resultado, pese a que se desarmó la figura heroica que teníamos de <juan.

    ResponderEliminar
  3. Hola, llegué acá por un comentario que hiciste en defensa al nuevo director en la crítica de quienes hablaban de la ausencia de Boris, te encontré muy acertado con tus argumentos y concuerdo con tu comentario de la actual temporada de la serie, representas muy bien mi opinión y la de mis cercanos. Muy interesante tu blog, felicidades.

    ResponderEliminar
  4. buen comentario, la serie recuperó esa magia perdida en la temporada pasada que para mi gusto fue la peor e todas, aunque concuerdo que falta matiz como bien dices,la parte comica se transformó en drama con don Genaro operado y Petita con distinta personalidad, es atractivo de ver, pero debieron reemplazar este espacio de distensión para que no se hiciera tan pesada la serie.

    ResponderEliminar

Gracias por comentar