jueves, 31 de diciembre de 2015

"MATRIARCAS" EL RIESGO QUE ELEVÓ EL HORARIO VESPERTINO

 Ayer concluyó "Matriarcas" la teleserie de TVN escrita por Sebastián Arrau junto a Bárbara Larenas, Jorge Peña, Patricia González y Pilar Gil, dirigida por Ítalo Galleani, Claudio López de Lérida (En un comienzo) y César Opazo, con la producción ejecutiva de Verónica Saquel y la producción de Juan Carlos Asencio.

 "Matriarcas" llamó la atención desde el primer momento, con el anuncio del regreso de la dupla Reyes- Di Girólamo, con el spot que incluyó al galán y algunas actrices cantando, con personajes con nombres de futbolistas chilenos y de la realeza, con las atractivas confirmaciones que fueron conformando el numeroso elenco y la novedosa historia de la abuela que busca a sus 33 nietos nacidos por inseminación artificial debido a la donación de su único hijo que se niega a ser padre. 

Fue una apuesta arriesgada y eso, en las ganas de atreverse, es donde destaca, ya que el vespertino es un horario donde la innovación ha tenido poca cabida en los últimos años.

 Una teleserie de personajes queribles y trama cautivante, los giros dramáticos no paraban, manteniendo al espectador interesado, no obstante costó que el televidente entrara en el código de "Matriarcas" ya que las expectativas iniciales era ver teleseries como las de comienzo de siglo y nos encontramos con una trama en tono de farsa y una gran cantidad de personajes como los que ya no se acostumbran, muchos de ellos en tono farsesco, otros picarescos, otros populares y un par de caricaturas que en un comienzo causó una leve desilusión de volver a lo de antaño. La historia que parecía rebuscada con la búsqueda de estos 33 nietos, el estafador, esta realeza chilenizada y las distintas subtramas, se hizo algo difícil de digerir debido a toda la información que se entregaba, lo que requería la atención que el macro del actual público no posee o perdió la costumbre de tener, además la identificación inicial no parecía tener cabida en este cuento de brillos y destellos, que pese a tratar un gran tema, parecía distante.

 Los set recuperaron el realismo, lo cual se extrañaba, la música estaba acorde y el tema central, cantado por Consuelo Schuster y Denise Rosenthal, todo un acierto. Independiente de los números de audiencia, el resultado total es satisfactorio, se agradece que a diferencia de otras producciones que no contaron con la sintonía, "Matriarcas" no se dio por vencida y se reinventaba, incluyendo actores (Como Bastián Bodenhöfer), hubo, a mi parecer, un aterrizaje a lo más cercano, un marcado matiz en drama y comedia, a los temas sobre la paternidad de crianza por sobre la paternidad biológica, los cuestionamientos sobre la inseminación artificial, la inseguridad de la vocación y los distintos tipos de madres, le sumaron temas como el alzheimer, el bullying, la inclusión, entre otros, que enriqueció la teleserie, hasta casaron a los personajes de la dupla Reyes - Di Girolamo, lo que marcó un hito en la cultura telesérica, aunque en este proceso la historia de los protagonistas se puso algo floja y olvidable, perdiéndose por sobre otras tramas.

 Uno de los grandes méritos de esta teleserie son sus personajes, muchos de ellos serán recordados por mucho tiempo, como la deliciosamente amargada y sarcástica Letizia Nazer (Ximena Rivas), la fría y descarada Chantal Chávez (Blanca Lewin) o la entrañable familia Bravo, con una cálida madre como la "Mami mami" Grace (Coca Guazzini) y el rol masculino más destacado de la teleserie, Edu, una gran interpretación de Héctor Morales. Las actuaciones fueron notables, Emilio Edwards y Josefina Fiebelkorn estuvieron a la altura de un protagónico, Catalina Saavedra, Teresita Commentz y la indiscutiblemente talentosa Gloria Münchmeyer que nos volvió a deleitar, esta vez como la aristócrata Isabelle Stanford. No puedo dejar de nombrar a la pareja más romántica de la teleserie Claudio (Matias Assler) y Sandra (Denise Rosenthal) quienes en muchas ocasiones cautivaron la atención, desde luego junto a quien completó este triángulo amoroso, Amalia, atractivo personaje que viajó de la ternura extrema hasta la psicosis, interpretado por Geraldine Neary, un gran descubrimiento.

 Un final que mantuvo la expectación y eso se agradece, correcto, bien intencionado, como la teleserie en sí

 Pese a que la sintonía no los acompañó, aunque sí la fanaticada y las redes sociales, "Matriarcas" dio un paso adelante en la innovación vespertina, extendiendo la invitación a dar un paso a lo distinto, quizás a lo que la gente pide a gritos, el drama, un regreso a lo tradicional del género, pero de manera fresca y actual, ahí está el desafío, a mi juicio, este fue un gran paso, lamentable que no haya continuidad de teleseries en el canal, ya  que con esta teleserie mostraron una buena señal y buen camino que deberían seguir.

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12 comentarios :

  1. Empezo súper bien hasta el matrimonio de diana y Gary luego de eso empezó a guatear ,el gran error fue poner de protas a la fibelkorn y Edwards na que ver cero carisma los dos,Ximena Rivas , Geraldine Neary y Blanca Lewin se lucieron como malvadas,Münchmeyer,Morales y Guazzini impecables ,alos que les faltó cuento: ala Velasco, Cata Saavedra,Tupper,muñoz, los que fueron 0 aporte la Duvauchelle qe fome qe era casi una extra,igual que Simón Pascal pésimo actor, hizo una caricatura mal hecha (si no es Teleserie de la qena po),Rosenthal lo hizo bastante bien para mi gusto ,lo contrario de Assler que lo hizo pésimo paso toda la Teleserie con la misma expresión en el rostro,y eso que era un personaje para lucirse, Alemparte y Hoffman cumplieron con sus personajes ,Falcón maoma numas !Claudia Hidalgo de lo poco que salía igual logró destacar ...mi uñhumilde opinión :)

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  2. Que pito tocaba Bodenhöfer en la teleserie ???

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  3. alejandro quedate con la quena po eso lo mismo los personajes tenia sus roles dentro de la teleserie tupper era descubria la verdad pascal pelea con su hermano asser no es menos que matado de gonzalo valenzuela pancho reyes y la gloria los dos buenos momentos los mismo muñoz
    duvachelle preferia tener un perfil menos en la televison

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  4. Excelente novela.. la segui desde el primer dia me encanto siempre buena, buena... (la voy a extrañar) :(

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  5. El rating solo mide números de cantidad, pero no mide calidad del producto televisivo y es una pena que la sintonía no los acompaño porque fué un buen producto de TVN.

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  6. La dejé de ver pero reconozco que simbolizó la "innovación" en un panorama totalmente monótono y predecible en la televisión actual y en el horario vespertino para la ficción (que cada tiempo que pasa, decepciona más (sobre todo con los líderes de la manada actuales)). Y sí, los secundarios y sus historias se comieron a la pareja protagónico que poco y nada pudieron hacer para salvar su historia de caer en el desinterés y falta de potencia creativa.

    La única lástima es que se viene un 2016 sumamente difícil y en donde todo puede pasar con respecto al destino interno como externo de las producciones ficticias de TVN.

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  7. malo el final le dieron mucha pantalla a Assler y Rosenthal ...y de actores nada, pésimos ambos. Me gustó Emilio Edwards por lo menos actúa y su historia tenía onda pero se cayeron la Historia de Matilde y Alexis parecía terminada a la rápida igual que la de Gary y Diana. Creo que escucharon demasiado a las adolescentes enamoradas de Assler ...mino mino pero mándenlo a clases de teatro por favors

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  8. Yo le tenía mucha fe, y buscando alivio de las sitcom de la Quena, la empecé a ver. Pero -a pesar de reconocer el intento de innovar- no fue más que un intento. Fue una novela demasiado apiracional que buscó abarcar mucho, pero que después no se entendía nada. A pesar de eso la seguí viendo por un tiempo, pero me aburrí. Me aburrió los personajes caricaturizados (no soportaba, por ejemplo, al personaje de la Velasco), no me gustó para nada a Edwards de protagonista (¿A quién se le ocurre ponerlo a él como protagonista?), y lo principal: a pesar de las buenas intenciones, encontré una novela sin alma, sus personajes no me llegaban, no sentía ninguna identificación con ellos, ninguna empatía. La única excepción es el del personaje de Edu muy bien interpretado por Héctor Morales (él faltó en las nominaciones de los premios Caleuche, por ejemplo). Sin contar que los supuestos protagonistas, Diana y Gary, pasaron por debajo de la alfombra. Aburrido, no calentó a nadie.
    En fin, fue una novela demasiado aspiracional y poco realista. Hace tiempo que Arrau nos viene escribiendo historias deficientes (Matriarcas, Dos por Uno, ...), y en mi opinión atreverse no basta cuando se hace cosas que no llegan al público, y a mi su historia no me llegó.

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  9. un ASCO de teleserie

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  10. muy mala,pésima...no entiendo los argumentos tan rebuscados de algunos,esta novela,independiente del fracaso de ráting,pasó sin penas ni glorias,en 5 años más NADIEEEE la recordará

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  11. que mala historia,no sé en que mundo vive quien redactó esto.

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  12. creo que el gran "problema" de esta teleserie es que habia que sentarse a verla, porque tenia una temática extraña y muchos giros argumentales más de los que estamos acostumbrados en las teleseries chilenas; por eso era más facil para la gente que la ve tomando once o haciendo otras cosas irse al mega a ver una teleserie donde todo es lo mismo. Por varios motivos yo no podia verla en tv y la veia por internet y creo que asi, viendola tranquilamente y sin comerciales era mucho mas digerible, y muy buena!! un estupendo final!

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